Entradas

Los Colores del Miedo

Imagen
  El significado del dibujo He querido dibujar mis manos sosteniendo las de mis nietos, Jordi y Sofía, como un símbolo de este momento compartido. No es solo un dibujo, es un recordatorio para ellos de lo que aprendimos aquella tarde: que el miedo no es algo que deba desaparecer , porque a veces nos protege, sino que es algo que debemos aprender a entender. A la izquierda, he dibujado esas sombras y máscaras que tanto impresionan a Sofía; y a la derecha, la figura del perro pastor que hizo que Jordi caminara con más cautela. Al ver mis manos junto a las suyas, quiero que recuerden que siempre pueden pararse a observar qué color tiene su miedo en ese momento y, así, entenderlo un poquito mejor para seguir caminando con confianza   Lo que me motiva a escribir A veces, como abuelos, nos toca hacer de puente entre lo que los niños imaginan y lo que realmente sucede. Un día en casa, Jordi andaba muy travieso; le encanta el misterio, las máscaras y, por qué no decir...

Un regalo para el corazón

Imagen
Hay días que, sin darte cuenta, te invitan a hacer algo especial. Y este año, el 23 de abril , sentí que quería hacer algo bonito para mi nieto Jordi. Quería regalarle algo diferente; algo que no se guarda en una caja, sino en el corazón. Quería que conociera la historia que lleva su nombre y, al mismo tiempo, abrirle la puerta a todas las historias que aún le quedan por descubrir. ​ La magia del 23 de abril Para mí, esta es una fecha muy especial donde se juntan los libros y las tradiciones. Por un lado, el Día del Libro, que rinde homenaje a grandes escritores como Cervantes o Shakespeare . Por otro, la leyenda de San Jordi : ese caballero que, según cuentan, venció a un dragón de cuya sangre nació una rosa. De esa mezcla de historia y significado nació mi deseo de escribir este cuento por el santo de mi nieto. Una valentía diferente Pero este no es un cuento de luchas. Quería regalarle una historia que hablara de valentía, pero no de pelear, sino de comprender. De mirar más allá de...

El Enfado que salió como un Volcán

Imagen
Reflexiones de una abuela sobre la rabia. "Como veis en el dibujo de hoy, la familia es como un árbol... los padres son las ramas que protegen y yo intento ser esa raíz que da calma y enseña a respirar". La chispa del enfado A veces, dentro de nosotros empieza a crecer un calor extraño. Nace en la barriga, sube por el pecho y, si no tenemos cuidado, sale por la boca como la lava de un volcán o nos empuja a tirar al suelo lo primero que tengamos en la mano. Así le pasó a Jordi en este cuento: lanzó su lápiz porque el enfado le controlaba e incluso el reloj... acabó teniendo la culpa de su rabieta. La mirada de la yaya Como abuela, observo estas “explosiones” desde una barrera a veces complicada. Los padres están delante y mi papel es respetar su espacio. Veo a Jordi y a Sofía buscar culpables entre ellos; y también veo a Daniela, ya con 17 años, sintiendo que los pequeños son los consentidos, aunque ella misma no siempre razone ese sentimiento de ser la mayor. En esos momentos...

"El Huequito de la Tristeza: lo que no cabe en el vídeo".

Imagen
  Cuando la tristeza también enseña En este dibujo he querido guardar lo que, a veces, las palabras no alcanzan a decir. La lluvia no son gotas... son corazones que nutren.  Porque incluso la tristeza, cuando se abraza, nos ayuda a crecer. Si os fijáis en el paraguas, de él brotan los 'dramas' de Sofía (el coche, los juegos...) transformados en flores sonrientes. Y en el centro, el detalle que más me emociona: las manos de Jordi y Sofía . Ella con su pulsera de flores y él con su toque de superhéroe. Unidos para recordarnos que, a veces, el amor es simplemente estar. Detrás de "El Huequito de la Tristeza" La idea de este cuento nació, principalmente, observando a mis nietos. Para escribirlo, me documenté mucho sobre cómo sienten las emociones los niños y los adolescentes. Y entendí algo fundamental que, con los años, a veces, olvidamos. Mirando a mis nietos he comprendido que no existen penas pequeñas. Lo que a mis ojos de adulta puede parecer algo sin importancia, pa...

El Tesoro del Corazón: Un árbol que nos une

Imagen
La idea de El Tesoro del Corazón: Un tesoro rescatado del tiempo ​Este cuento tiene una historia muy especial. Las ideas para  El Tesoro del Corazón  llevaban guardadas en mi cuaderno algunos años, esperando el momento perfecto. Cuando decidí abrir mi canal de YouTube, supe que este tenía que ser el primero, porque es el cuento que en ese momento movía mis sentimientos más profundos y emociones. ​ Un árbol que nos une ​Al retomar aquel viejo manuscrito, lo transformé pensando en mis tres nietos. Quería que esta historia fuera como un  gran árbol frondoso que nos cobija a los cuatro:  con raíces profundas... y ramas que se entrelazan. He imaginado que en este árbol,  cada hoja es una historia nueva que voy a seguir contando  y en cada fruto habrá siempre un pedacito de nosotros, de nuestra esencia y de nuestras vivencias juntos. Pequeños detalles para el recuerdo ​Quería que, pasen los años que pasen, al ver el bosque encantado reconozcan los detalles que so...

​🎶 Detrás del cuento: El Hada de la Música

Imagen
La chispa de la idea Todo empezó escuchando el audiolibro de El Fantasma de la Ópera. Allí hablan del “Ángel de la Música”, y esa idea se quedó dando vueltas en mi cabeza, mientras miraba el mar. Pero yo quería algo más travieso, más ligero… Algo como las campanitas de Peter Pan. Recordé entonces cuánto le gustaba a Daniela el mundo de Campanilla. No se perdía ni una de sus películas y siempre le fascinó su magia. Así nació nuestra Hada Con ese espíritu juguetón y ese sonido de campanillas que llega de puntillas para ayudarnos a concentrarnos, a bailar y a relajarnos. Tres ritmos, tres momentos Cuando escribo o preparo mis cuentos, siempre me acompaña la música clásica. Es la que ordena mis pensamientos. Pero la vida también necesita alegría. Por eso, en este cuento no podían faltar los muelles en los pies… ni los saltos sin parar. Un baile que no termina Al escribir sobre los saltos de Jordi y Sofía, no pude evitar sonreír. Recordé las tardes de baile con mis hijos y, por ...

El día que el tiempo decidió descansar

Imagen
  ​                                                     Aquí veis mi nido de la Calma   Esos lápices de colores gastados representan los que uso para dibujar las historias de Jordi y Sofía. Pero hoy, para empezar esta serie de emociones, no están pintando. He querido que descansen en un nido mullido, en mitad del silencio del parque. Es mi forma de decir que hasta mis colores, a veces, necesitan parar y buscar refugio en la naturaleza para recargarse. Son, para mí, los colores de la Calma. ​Cuando el "me aburro" se convierte en oportunidad ​A veces, el silencio es el mejor regalo que podemos hacernos, aunque hoy en día parezca el más difícil de encontrar. ​Hace poco, me vi sentada en el salón de casa observando a mis nietos. La escena era la de cualquier hogar moderno: la televisión encendida con dibujos, juguetes repartidos por la alfombra, li...