El Enfado que salió como un Volcán
Reflexiones de una abuela sobre la rabia. "Como veis en el dibujo de hoy, la familia es como un árbol... los padres son las ramas que protegen y yo intento ser esa raíz que da calma y enseña a respirar". La chispa del enfado A veces, dentro de nosotros empieza a crecer un calor extraño. Nace en la barriga, sube por el pecho y, si no tenemos cuidado, sale por la boca como la lava de un volcán o nos empuja a tirar al suelo lo primero que tengamos en la mano. Así le pasó a Jordi en este cuento: lanzó su lápiz porque el enfado le controlaba e incluso el reloj... acabó teniendo la culpa de su rabieta. La mirada de la yaya Como abuela, observo estas “explosiones” desde una barrera a veces complicada. Los padres están delante y mi papel es respetar su espacio. Veo a Jordi y a Sofía buscar culpables entre ellos; y también veo a Daniela, ya con 17 años, sintiendo que los pequeños son los consentidos, aunque ella misma no siempre razone ese sentimiento de ser la mayor. En esos momentos...