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Mostrando entradas de abril, 2026

Los Colores del Miedo

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  El significado del dibujo He querido dibujar mis manos sosteniendo las de mis nietos, Jordi y Sofía, como un símbolo de este momento compartido. No es solo un dibujo, es un recordatorio para ellos de lo que aprendimos aquella tarde: que el miedo no es algo que deba desaparecer , porque a veces nos protege, sino que es algo que debemos aprender a entender. A la izquierda, he dibujado esas sombras y máscaras que tanto impresionan a Sofía; y a la derecha, la figura del perro pastor que hizo que Jordi caminara con más cautela. Al ver mis manos junto a las suyas, quiero que recuerden que siempre pueden pararse a observar qué color tiene su miedo en ese momento y, así, entenderlo un poquito mejor para seguir caminando con confianza   Lo que me motiva a escribir A veces, como abuelos, nos toca hacer de puente entre lo que los niños imaginan y lo que realmente sucede. Un día en casa, Jordi andaba muy travieso; le encanta el misterio, las máscaras y, por qué no decir...

Un regalo para el corazón

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Hay días que, sin darte cuenta, te invitan a hacer algo especial. Y este año, el 23 de abril , sentí que quería hacer algo bonito para mi nieto Jordi. Quería regalarle algo diferente; algo que no se guarda en una caja, sino en el corazón. Quería que conociera la historia que lleva su nombre y, al mismo tiempo, abrirle la puerta a todas las historias que aún le quedan por descubrir. ​ La magia del 23 de abril Para mí, esta es una fecha muy especial donde se juntan los libros y las tradiciones. Por un lado, el Día del Libro, que rinde homenaje a grandes escritores como Cervantes o Shakespeare . Por otro, la leyenda de San Jordi : ese caballero que, según cuentan, venció a un dragón de cuya sangre nació una rosa. De esa mezcla de historia y significado nació mi deseo de escribir este cuento por el santo de mi nieto. Una valentía diferente Pero este no es un cuento de luchas. Quería regalarle una historia que hablara de valentía, pero no de pelear, sino de comprender. De mirar más allá de...

El Enfado que salió como un Volcán

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Reflexiones de una abuela sobre la rabia. "Como veis en el dibujo de hoy, la familia es como un árbol... los padres son las ramas que protegen y yo intento ser esa raíz que da calma y enseña a respirar". La chispa del enfado A veces, dentro de nosotros empieza a crecer un calor extraño. Nace en la barriga, sube por el pecho y, si no tenemos cuidado, sale por la boca como la lava de un volcán o nos empuja a tirar al suelo lo primero que tengamos en la mano. Así le pasó a Jordi en este cuento: lanzó su lápiz porque el enfado le controlaba e incluso el reloj... acabó teniendo la culpa de su rabieta. La mirada de la yaya Como abuela, observo estas “explosiones” desde una barrera a veces complicada. Los padres están delante y mi papel es respetar su espacio. Veo a Jordi y a Sofía buscar culpables entre ellos; y también veo a Daniela, ya con 17 años, sintiendo que los pequeños son los consentidos, aunque ella misma no siempre razone ese sentimiento de ser la mayor. En esos momentos...

"El Huequito de la Tristeza: lo que no cabe en el vídeo".

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  Cuando la tristeza también enseña En este dibujo he querido guardar lo que, a veces, las palabras no alcanzan a decir. La lluvia no son gotas... son corazones que nutren.  Porque incluso la tristeza, cuando se abraza, nos ayuda a crecer. Si os fijáis en el paraguas, de él brotan los 'dramas' de Sofía (el coche, los juegos...) transformados en flores sonrientes. Y en el centro, el detalle que más me emociona: las manos de Jordi y Sofía . Ella con su pulsera de flores y él con su toque de superhéroe. Unidos para recordarnos que, a veces, el amor es simplemente estar. Detrás de "El Huequito de la Tristeza" La idea de este cuento nació, principalmente, observando a mis nietos. Para escribirlo, me documenté mucho sobre cómo sienten las emociones los niños y los adolescentes. Y entendí algo fundamental que, con los años, a veces, olvidamos. Mirando a mis nietos he comprendido que no existen penas pequeñas. Lo que a mis ojos de adulta puede parecer algo sin importancia, pa...